San Vicente - San Agustín

       6 de Septiembre. Me levanto temprano, voy a desayunar a una panadería cercana, preparo la moto, para lo cuál vuelvo a sacarle las valijas laterales para salir del hotel.




        Una vez afuera cargo todo y espero que llegue Luz para despedirme, después de un buen rato y viendo que lamentablemente no llegaba le dejo saludos con la recepcionista de la noche y salgo para San Agustín, este lugar no lo tenía previsto inicialmente pero cuando me enteré que había un Parque Arqueológico importante decidí pasar.

         Al ir andando empecé a notar una vibración en la rueda trasera, sin ningún sonido extraño, paré a revisar y no noté nada raro, supuse que se había desbalanceado o que por el desgaste habían empezado a tocar los tacos laterales y era lo que podía producir la vibración. Sigo avanzando, paro a almorzar. Carne de cerdo, arroz, frijoles, yuca y plátano, para tomar jugo de tomate de árbol.
          


        Al reiniciar la marcha después de un rato ya no solo vibraba sinó que se movía raro de atrás, paro miro la rueda trasera y noto que tenía un rodamiento trasero roto.


         Para un chico local que venía en moto, me pregunta si necesito ayuda, le digo que un kilómetro atrás aproximadamente ví que había un camión para llevar autos, le pido a ver si puede preguntarle si me puede llevar la moto a Pitalito que es una ciudad que está unos 20 minutos hacia adelante.

        Vuelve y me dice que ya viene el camión, que estaba ahí porque fue a sacar un auto que se había desbarrancado porque el conductor se quedó dormido (en el accidente fallecieron tres personas) pero no pudo así que tenían que esperar que llegara una grúa grande que ya habían llamado.

        Llega el camión, arreglamos el precio del traslado, le saco los valijones, cargamos y aseguramos la moto, en el camino, en un pozo, se salta el tope de la rueda delantera y se cae, por suerte se apoya sobre uno de los valijones laterales y no se hace nada, la volvemos a asegurar y seguimos. En el camino el chofer de la grúa insiste en llevarme a un taller de un amigo, le digo que no, que vamos a la agencia honda.
        Llegamos a la Agencia Honda de Pitalito, pregunto si me pueden solucionar el problema, viene una persona a mirar la moto y me dice que sí que pueden cambiar el rodamiento, repiro tranquilo.
         Bajamos la Africa Twin y dejan todo lo que estaban haciendo y se ponen a trabajar en mi moto, después de un rato me dicen que tienen los retenes, pero solo un rodamiento, que me recomiendan cambiar los dos, así que uno de los mecánicos me acompaña a una casa de repuestos a comprar el que falta, no lo tienen pero me dicen que ya me lo consiguen, se va una señora y regresa 15 minutos más tarde con el rodamiento, no lo puedo creer.
          Dos horas después la Africa está lista para seguir, cuando pregunto el costo de la reparación me sorprendo nuevamente, todo salió 30 dólares.





         Continúo el viaje hacia San Agustín, al llegar paso por una agencia de turismo que me había contactado por WhatsApp y contrato una excursión para mañana por varios sitios interesantes de la zona. Finalmente llego una habitación que tenía reservada en una cabaña .




         Antes de ir a dormir voy hasta el pueblo a cenar, paso por una pizzería y pregunto si hay solo pizza, me dicen que también tienen Lasagña, pido esta última, estaba muy buena.

Regreso a San Vicente del Caguán

             5 de Septiembre. Ni bien llegué a La Macarena reservé el boleto de regreso para asegurarme de ir en la cabina, estaba disponible el puesto 2 que es el lugar del acompañante, la hora de salida 9 de la mañana. Cuando estaba saliendo pasa Diego, el chico de la moto sin luces, y se ofrece a llevarme, hacemos una última pasada por el pueblo.





             Carolina, la guía, pasa a despedirse. 

           Mientras espero la salida de la camioneta veo dos nenas mirando un video en un celular, esto junto con algo que me llamó la atención en la ruta varias veces, que fue unos Kioscos Digitales en el medio de la nada, me hacen reflexionar sobre el terrible impacto de internet en la vida de las personas y en las infinitas posibilidades de avance en la educación de la humanidad. De hecho una de las cosas que más me llamó la atención en Colombia es que en todos los pueblos en la montaña, por más chicos que sean, tienen una escuela con acceso a internet.



         Lo anterior sumado al andar por una zona donde estuvieron operando las FARC; ver el respeto de la gente hacia los soldados en "los retenes", en dos ocasiones mientras pasaba por uno escuche saludarlos con "Hola mis héroes", me hicieron reflexionar en que hace apenas 75 años que terminó la Segunda Guerra Mundial. Creo que hemos avanzado a pasos agigantados, aprendemos muy rápido, la tecnología ha producido cambios increíbles, agradezco haber nacido en este tiempo y poder presenciar todo esto. No me cabe duda nuestro mundo está mucho mejor.

          Llegó la hora de salida, subo a la camioneta, en el asiento de atrás suben tres personas un hombre, una mujer, y un chico joven, este último sube tosiendo, con barbijo, ni bien se sienta nos explica que hace dos años le dió tuberculosis y que va para hacerse atender en el hospital de San Vicente porque siente que los pulmones le van a estallar, por suerte viajamos con los vidrios abiertos.


             



         En el camino al pasar por una casa nos paran para llevar una cama y un colchón a otra casa. Las camionetas no solo llevan pasajeros, llevan carga de todo tipo, envíos de dinero y todo lo que se les pueda ocurrir, este tipo de servicio se torna imprescindible en la zona.


         Hacemos un alto para almorzar.


       En otra parada pido para pasar al baño y puedo apreciar el interior típico de una casa.


         Con algunas soluciones simples pero efectivas.


         Tanto de ida como de vuelta pasamos por una cabina de peaje oficial que se cobra para el mantenimiento de la "picada".


          Llegamos a San Vicente a las 16 hs. voy al hotel, me encuentro con Luz (la recepcionista), encuentro la moto y las cosas que había dejado embolsadas sin novedad. Ordeno todo como para salir al otro día, descanso un rato, voy a caminar por el pueblo, ceno, al llegar al hotel quedo con Luz que nos vemos a la mañana para dspedirnos, ella va a llegar a las 8 hs.

Caño Cristales

           4 de Septiembre. Hoy por la mañana amaneció lloviendo, la primera idea que se me cruzó fue ver de postergar la excursión al Río, me fijo en el pronóstico y da 3 días de mal tiempo, imposible esperar 3 días a que mejore así que agrego a las cosas a llevar el equipo de agua.
            La guía me pasa a buscar a las 8 y me lleva a un lugar para desayunar donde están los otros integrantes del grupo. Después de desayunar vamos para el embarcadero a tomar la lancha que nos acercará a la zona de Caño Cristales.


             Al desembarcar subimos a una camioneta que nos acerca a la zona de trekking a través de una picada por la selva.




           Llegamos a un puesto de control donde registramos nuestro ingreso a la zona y comenzamos el recorrido de trekking por el sendero que nos asignaron, hay varios senderos y cada uno tiene una carga máxima de personas que pueden entrar por día.
           A pesar de estar nublado y lloviznando el lugar es muy lindo, no podemos apreciar los colores en todo su esplendor, pero por la lluvia el río está crecido y las cascadas están increíbles.




           Al medio día hacemos un alto para almorzar, la vianda que nos dieron para llevar está compuesta de pollo, arroz y papas envueltas en hojas de banano. Las hojas las pasan por el fuego para que se hablanden y poder plegarlas sirviendo de envase y luego como plato.



        De postre un bocadillo dulce.


         Después de almorzar continuamos el recorrido, ya lloviendo. Terminamos tomando un "tinto" (café negro en taza grande sin llenar del todo) en un bar que está al final.


          Finalmente, camioneta, lancha y regreso al hotel a las 18 hs.
          Vuelvo a consultar el pronóstico a ver si me quedo un día más para hacer el recorrido con sol y no, sigue dando tres días más de lluvia, así que decido seguir con la planificación inicial y pegar la vuelta mañana.

           La guía me pasa por WhatsApp algunas fotos tomadas con sol.




Viaje a La Macarena

              3 de Septiembre. A las 8:30 de la mañana estoy en la terminal de las camionetas. Averiguo cuál es la mía, ya la están cargando.



            Me tocó el puesto 5, el 1 es el conductor o en algunas camionetas es adelante en el medio, el 2 el del acompañante y sigue en sentido horario atrás 3, 4 y 5. Mis compañeros de viajes son un matrimonio atrás conmigo y un señor adelante.
            La hora de salida es a las 9 hs, finalmente salimos 9:30 de ahí vamos a cargar combustible y arrancamos. La ruta fue abierta en su momento por las FARC para moverse por el territorio, es prácticamente una huella y hay tramos que están en muy mal estado.




        Los cambios entre las diferentes regiones cafetera, arrocera y ahora ganadera están bien marcados y se notan claramente.


         Durante el recorrido fuimos charlando un poco de todo, me explicaron cómo moverme en los pueblos con seguridad, no difiere mucho de lo que conocemos en Argentina, tener cuidado de las zonas periféricas, preguntar sobre las zonas peligrosas, evitar las zonas de bares, preferentemente no llevar reloj, sacar lo menos posible el celular, planificar bien el recorrido que uno va a hacer para no tener que preguntar, para no parecer perdido y por último no salir entre las 21 a 21:30 (acá cenan temprano tipo 19 o 20 hs) y las 6 de la mañana. 
             Durante todo el viaje fuimos escuchando la música típica que es la Ranchera. La letra es casi toda muy triste: la mujer lo engañó, se quedó huérfano/a porque se murieron o le mataron los padres, madre soltera, esposo abusivo, etc.
          Hicimos una parada para almorzar, después paramos a tomar un helado el cuál está hecho de leche con sabor envasada en una bolsa de nylon, una vez que aprendí como comerlo tengo que admitir que estaba bueno. Finalmente después de 150 km que recorrimos en 5:30 hs llegamos a La Macarena.


             Carolina, la guía me estaba esperando con su moto para llevarme a una Charla Introductoria obligatoria para poder entrar a la zona del Río Caño Cristales que comenzaba a las 15 hs y a la que llegué justo a tiempo.


             Después de la charla y de ver un video sobre como comportarse en la visita al Río, fuimos a dar una vuelta por el pueblo y a continuación me llevó al hotel. Al llegar, como era temprano, me presentó al hijo de la dueña y me preguntó si no quería aprovechar para ir a una zona llamada Caño Piedras, que él me podía llevar en su moto, la idea me pareció buena así que acepté.
              La moto era una Suzuki RM125 de 2 tiempos, salimos sin casco y sin ninguna protección para hacer 10 km hasta el río por una ruta destapada, como le llaman acá a las que no son asfaltadas, en la montaña, muy rota, con sectores con agua y sin guardabarro delantero.


               Fuimos primero a una finca con un sector de selva, a ver animales de la región.




             Después fuimos para el Río, en la zona no había nadie. Pude ver las algas típicas que le dan los colores tan particulares cuando están florecidas.



            En una parte del trayecto me mostró como brotaba petróleo en forma natural entre las rocas.


           Tuve la oportunidad de bañarme en un lugar increíble con el agua re-contra transparente.


            Fuimos caminando remontando el Río durante un buen rato, durante el recorrido me contó que había estado en el ejército que entró cuando tenía 18 años y durante cuatro años estuvo haciendo redadas antidrogas en la selva hasta que una bomba lo tumbó, después de varias operaciones lo mandaron a casa, de esto hacía dos años. Me explicó cómo moverse en la selva, como montaban emboscadas y como se luchaba en la sabana.
               Vimos el atardecer.


           Después nos dimos cuenta de que la moto no tenía luces así que hicimos el recorrido de regreso de noche, sin luces e iluminándonos con la linternita de un viejo Nokia, primero pensé que era una locura pero al final terminé disfrutándolo.
                Al llegar al pueblo me llevó a hacer un recorrido por las distintas zonas, incluso las que no tenía que ir solo (por supuesto en moto y sin luces). 
                Terminamos cenando juntos en un restaurant que servían hamburguesas.

Llegada a Casa !!!

        8 de Octubre. A las 8:30 salgo de Cabildo para recorrer el tramo final hacia La Plata pensando que para llegar cerca de las 18:30 v...